EL ODIO


El Señor Jesús enseña sobre la necesidad e importancia de perdonar, colocando al hombre bajo esta CONDICIÓN: si tú no perdonas, yo tampoco te perdono. (San Mateo 6:14-15)

Mientras no perdonamos, estamos en REBELDÍA con Dios, albergando todo tipo de malos espíritus y obras malignas de la carne. Esa condición le da TOTAL Y ABSOLUTO DERECHO A SATANÁS para hacer con nosotros lo que se le antoje. Pues no estamos bajo la protección de Dios, ya que preferimos estar bajo la influencia del diablo.

Debemos perdonar aunque no nos guste, aunque nuestro corazón se resista. Perdonar es una cuestión de LIBRE ALBEDRIO!!! La persona debe DECIDIR perdonar, OBEDECER a Dios para ser libre. SUJETARSE a la Palabra de Dios y sus mandamientos.
(1ºJuan 3:8)

El PERDÓN tiene poder para romper cadenas espirituales de maldad en ambas direcciones: en la persona herida y en la que hirió. Cuando perdono, yo quedo libre y la otra persona que me hirió también. ¿Cómo sucede eso?

Los espíritus tienen la capacidad de ser "puentes" entre las personas. Unen, ponen en contacto, relacionan.

La esencia de la espiritualidad forma entre las personas "lazos" "ligaduras" "ataduras" "amarras" "nudos" "cuerdas" "unión" "cadenas". Todas estas son expresiones bastante conocidas y utilizadas en el cristianismo y en el espiritismo o brujería.

Si yo mantengo la maldición, el rencor, la nostalgia o cualquier otro tipo de expresión hacia otra persona, esa persona está "ligada" a mí. La tengo "atada" espiritualmente con mis palabras y mis sentimientos. Los espíritus hacen ese trabajo aunque la mayoría de las personas son inconscientes de eso.

Ejemplo: cuando estamos enamorados decimos que tenemos "lazos de amor", cuando tenemos una amistad con alguien decimos "lazos de amistad", entre parientes decimos "lazos familiares" (se utiliza hablar de eso cuando hay maldición generacional)... nuestros sentimientos provienen del alma y nos unen con la otra persona y la mantienen en comunión con nosotros. De alma a alma. Sean buenos o malos nuestros sentimientos... estamos unidos alma a alma. Popularmente hablando: corazón a corazón.

Al perdonar en el nombre de Jesús
TODOS ESAS ATADURAS SE ROMPEN!!!!

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